Do, re, mi, do, mi, do, mi

El sábado fui a ver el musical La Novicia Rebelde al teatro Ópera con mis tres sobrinas más chicas, todas menores de 10 años. Y, por centésima vez, la obra me emocionó y terminé lagrimeando con todas las canciones.

Si pienso en una película que marcó mi infancia, que es eterna e inolvidable, se me ocurre enseguida La Novicia Rebelde. Me acuerdo de la primera vez que la vi, con mi sobrina Sofi, las dos de 8 o 9 años. Nos identificábamos con Brigita, porque era la más linda de las hijas del Capitán Von Trapp y porque tenía más o menos nuestra edad. Así que jugábamos a “ser Brigita” y sumábamos a otros a las representaciones teatrales que dedicábamos a toda la familia en el living de casa.

Cuando un par de años después empecé a tocar el piano, la primera canción que aprendí fue “Do, re, mi, do, mi, do, mi”. ¿Y vieron que la gente que no sabe piano se sienta y toca esta melodía? Esta canción que se imprimió en algún punto de nuestra mente y que nos remite a la magia de la infancia.

Ya a los 16, veía otra película: ya entendía bien quiénes eran “los malos de la araña negra”, me gustaba más Leisl  que Brigita y disfrutaba más la escena de amor que la de los chicos corriendo por las colinas…

Y hoy, con 25 años, bueno… tengo que confesar que me emocioné con todas las canciones del musical, pero la que me quebró fue la de la Madre Superiora, ya al final, mientras los Von Trapp cruzan los Alpes. También me dio escalofríos la canción Edelweiss, un homenaje a la patria y al patriotismo. Volví a casa con un fanatismo renovado por La Novicia Rebelde, tarareando todas las canciones, y, como no podía ser de otra manera, me puse a leer qué había sido de esta familia austríaca. Y… ¡ay! Irrumpió LA MALDITA REALIDAD.

Qué fue lo que pasó

¿Vieron cuando la ilusión de la infancia se muere? ¿Cuando ya nos resultan irreales las historias de las princesas de Disney? Bueno, me pasó algo parecido en estos días después de ver la obra de teatro. Esta es la verdadera (E! True Hollywood Story) de La Novicia Rebelde:

La verdadera María

Mito 1: la huida. María y Georg se casaron en 1927 y tuvieron tres hijos (el Capitán ya tenía otros cuatro de su matrimonio anterior, por eso en la película son siete chicos). Formaron un coro y ganaron premios, pero cuando Hitler anexó Austria a Alemania en 1938, emigraron a los Estados Unidos. Sin cruce de los Alpes, ni agotadoras travesías, ¡nada de eso! Con la excusa de que se iban de gira, se escaparon en tren a Italia y, de allí, a USA, donde todavía viven algunos de los Von Trapp.

Mito 2: Edelweiss. Muchos creemos –¡me incluyo!– que la canción “Edelweiss” es un típico himno austríaco. Algunos piensan que es el himno nacional… nada más errado. La canción fue producida para el musical y muchos austríacos ni siquiera la identifican.

Otro mito, que me inventé, es que los Von Trapp volvieron a Austria después de la guerra. En la versión real, María y Georg murieron en Vermont y su chalet original se convirtió en un resort.

Los miembros de la familia siguen lucrando con la fama que les regaló el musical, que poco tenía que ver después de todo con su verdadera biografía. Y en la era 2.0 no podían no tener una página web: http://www.trappfamily.com/.

Dicen que la realidad supera a la ficción, pero en este caso la ficción rescató de una realidad ignota a una familia que se hizo querer en todo el mundo.

Yo me quedo con mi versión feliz de la historia y sigo lagrimeando mientras suena “Climb every mountain, ford every stream / Follow every rainbow, ‘til you find your dream”.

Los Von Trapp (reales y ficticios), todos juntos

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Acerca de marianisrael

Escribo sobre las pequeñas historias de la realidad cotidiana, sobre personas, lugares y cosas que veo. Soy Lic. en Comunicación Social y periodista freelance.
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3 respuestas a Do, re, mi, do, mi, do, mi

  1. Pauli dijo:

    A mí no me pareció tan buena la obra…

    • marianisrael dijo:

      Creo que no la analicé objetivamente, jaja, me gustan demasiado las canciones. Igualmente, creo que las voces de los chicos y de María es impecable desde la técnica, y la interpretación de Diego Ramos es buena. La escenografía podría haber estado mejor…

  2. SOLEDAD dijo:

    A mi me encantó la obra,m y sobre todo los chicos. Y uno de ellos…un rubiecito que hacía Kurt. Que gracia! Ese niño va a ser un gran actor. Tambien me encantaron la nena que hacia Brigita y la mas Chiquitita..Gretel…Esos niños ya están dando que hablar…

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