Joel, el milagrito del día

Joel y su papá, Mauro, en el hospital (Foto: Marko Vombergar)

Hoy el Hospital fue una FIESTA. Vino Canal 13, América, Canal 9… Se publicó en Clarín la historia de Joel, un chiquito de 2 años que estuvo internado durante casi medio año en la terapia intensiva, con una enfermedad rarísima. “Tenía 99,9% de posibilidades de morirse”, me dijeron los médicos, que no pueden creer cómo ese chico que ingresó casi muerto en noviembre del 2010, esté ahora corriendo por los pasillos de Pediatría y revoleando camiones de juguete a su paso.

El entrerriano Mauro Medina notó agitado a su hijo Joel un domingo de septiembre. Esa misma noche lo llevó de urgencia al hospital, porque las uñas y los labios del bebé se habían puesto morados. “Empezaba la pesadilla –contó el padre–. A los minutos de haber entrado al sanatorio, Joel sufrió un paro cardíaco. Lo reanimaron, pero al rato hizo un segundo paro”. ¿Qué tenía Joel?, era la pregunta de todos. Lo derivaron a Concordia y de allí a Paraná. Finalmente, los Medina viajaron al Hospital Austral en avión sanitario.

Todo el sistema vascular de Joel estaba afectado por una enfermedad extraña, conocida como panarteritis nodosa, que provoca una hipertensión galopante. En el HUA, los médicos decidieron conectarlo al ECMO, un equipo que reemplazó su corazón y su pulmón, para “darle un respiro” a estos órganos. Joel estuvo 9 días conectado y el viernes 10 de diciembre fue el día clave: había que probar si podía vivir por sus propios medios. Para la sorpresa de los padres -que se preparaban para escuchar la peor noticia- y de los médicos, la recuperación fue rapidísima y no le quedaron secuelas… solo le cuesta un poco hablar y comer, y le tiene pánico a todo médico/enfermero que no conoce.

Joel en triciclo. Esta foto está colgada en la terapia intensiva, a modo de recordatorio esperanzador ante "causas imposibles".

Esta semana, los Medina visitaron el hospital porque Joel necesitaba recibir una medicación especial, así que, aprovechando que ellos venían, y luego de trabajar el caso con los médicos, decidimos difundirlo en los medios. La repercusión fue grande; ¡todavía hay sed de buenas noticias! De historias con final feliz, de príncipes como Joel.

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Acerca de marianisrael

Escribo sobre las pequeñas historias de la realidad cotidiana, sobre personas, lugares y cosas que veo. Soy Lic. en Comunicación Social y periodista freelance.
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